Ingredientes

Para la pasta
  • 300 g de harina 00
  • 150 ml de agua
  • sal
Para el sugo di lepre
  • 1 liebre (se puede sustituir por un conejo)
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 2 pencas de apio
  • 200 g de panceta
  • aceite
  • clavo
  • 1 vaso de vino blanco
  • 500 g de passata di pomodoro
  • sal, pimienta y nuez moscada

    Dificultad: Medio

    Personas: 4

    A pesar de su sencillez, al estar elaborados únicamente con harina y agua, los umbricelli poseen una rica historia y tradición. Este tipo de pasta presenta variaciones en su nombre a lo largo de la región de Umbría, donde se le conoce bajo diversas denominaciones: brigoli, umbricelli, umbrichelle, lombrichelli, ciriole en la zona del Lago Trasimeno, manfricoli en Orvieto, strangozzi en Terni, y stringozzi o strozzapreti en Spoleto. Sin duda, es una de las pastas más antiguas de Umbría y ha sido un producto emblemático de la región.

    El origen del nombre umbricelli se atribuye a su forma alargada y robusta, que recuerda a lombrices de tierra o pequeñas anguilas (conocidas como anghillette). Por otro lado, la denominación strozzapreti tiene una connotación más pintoresca. Este término está vinculado a un período histórico en el que el Estado Pontificio imponía fuertes impuestos, generando descontento y resentimiento entre la población. Se cuenta que en el norte de Umbría, la gente comenzó a preparar esta pasta sencilla después de que el cura del pueblo se llevara todos los huevos disponibles. Las amas de casa, al amasar la mezcla de solo harina y agua, deseaban que el cura se atragantara (strozzasse) mientras comía los huevos que ellas podrían haber utilizado para elaborar una pasta más rica para sus propias familias.

    Pasos a seguir

    • 1
      Colocar la harina en la tabla formando un volcán. Agregar una pizca de sal en el centro e incorporar el agua poco a poco mientras se va mezclando con los dedos, integrando la harina poco a poco. Trabajar la masa durante 10-15 minutos hasta que esté lisa y homogénea. Debe tener una textura suave y elástica. Cubrir la masa con un paño húmedo o envolverla en film. Dejar reposar durante 30 minutos para que se relaje.
    • 2
      Deshuesar la liebre y cortarla en trozos pequeñños. Se puede dejar algún trozo entero. Sofreír las verduras en un poco de aceite de oliva. Incorporar la panceta y dejar que se dore. Añadir entonces la carne y, cuando esté dorada, poner el vino blanco. Poner los clavos y una cucharada de harina. Dejar a fuego bajo durante unos minutos, hasta que el vino se evapore. Verter entonces el tomate, salpimentar y rallar nuez moscada. Cocer a fuego lento durante 2 horas. Si es necesario, añadir algo de agua o caldo de verduras.
    • 3
      Para preparar los umbricelli, tomar pequeñas porciones de masa y estirarla con las manos sobre la madera, dándole forma de bastoncillo de unos 25 cm de largo y 3 mm de grosor. Repetir con el resto de la masa. Dejar que sequen ligeramente para que en la cocción no pierdan la forma.
    • 4
      Cocer la pasta en agua abundante y salada durante dos o tres minutos. Si se han dejado secar más, hasta que estén listos, pero que queden al dente.
    • 5
      Sacar la pasta e incorporarla al sugo donde debe cocer un minuto para que coja sabor.
    • 6
      Servirlos bien calientes con generoso pecorino rallado.

    Ingredientes

    Para la pasta
    • 300 g de harina 00
    • 150 ml de agua
    • sal
    Para el sugo di lepre
    • 1 liebre (se puede sustituir por un conejo)
    • 1 cebolla
    • 1 zanahoria
    • 2 pencas de apio
    • 200 g de panceta
    • aceite
    • clavo
    • 1 vaso de vino blanco
    • 500 g de passata di pomodoro
    • sal, pimienta y nuez moscada

      Pasos a seguir

      • 1
        Colocar la harina en la tabla formando un volcán. Agregar una pizca de sal en el centro e incorporar el agua poco a poco mientras se va mezclando con los dedos, integrando la harina poco a poco. Trabajar la masa durante 10-15 minutos hasta que esté lisa y homogénea. Debe tener una textura suave y elástica. Cubrir la masa con un paño húmedo o envolverla en film. Dejar reposar durante 30 minutos para que se relaje.
      • 2
        Deshuesar la liebre y cortarla en trozos pequeñños. Se puede dejar algún trozo entero. Sofreír las verduras en un poco de aceite de oliva. Incorporar la panceta y dejar que se dore. Añadir entonces la carne y, cuando esté dorada, poner el vino blanco. Poner los clavos y una cucharada de harina. Dejar a fuego bajo durante unos minutos, hasta que el vino se evapore. Verter entonces el tomate, salpimentar y rallar nuez moscada. Cocer a fuego lento durante 2 horas. Si es necesario, añadir algo de agua o caldo de verduras.
      • 3
        Para preparar los umbricelli, tomar pequeñas porciones de masa y estirarla con las manos sobre la madera, dándole forma de bastoncillo de unos 25 cm de largo y 3 mm de grosor. Repetir con el resto de la masa. Dejar que sequen ligeramente para que en la cocción no pierdan la forma.
      • 4
        Cocer la pasta en agua abundante y salada durante dos o tres minutos. Si se han dejado secar más, hasta que estén listos, pero que queden al dente.
      • 5
        Sacar la pasta e incorporarla al sugo donde debe cocer un minuto para que coja sabor.
      • 6
        Servirlos bien calientes con generoso pecorino rallado.

      Dificultad: Medio

      Personas: 4

      A pesar de su sencillez, al estar elaborados únicamente con harina y agua, los umbricelli poseen una rica historia y tradición. Este tipo de pasta presenta variaciones en su nombre a lo largo de la región de Umbría, donde se le conoce bajo diversas denominaciones: brigoli, umbricelli, umbrichelle, lombrichelli, ciriole en la zona del Lago Trasimeno, manfricoli en Orvieto, strangozzi en Terni, y stringozzi o strozzapreti en Spoleto. Sin duda, es una de las pastas más antiguas de Umbría y ha sido un producto emblemático de la región.

      El origen del nombre umbricelli se atribuye a su forma alargada y robusta, que recuerda a lombrices de tierra o pequeñas anguilas (conocidas como anghillette). Por otro lado, la denominación strozzapreti tiene una connotación más pintoresca. Este término está vinculado a un período histórico en el que el Estado Pontificio imponía fuertes impuestos, generando descontento y resentimiento entre la población. Se cuenta que en el norte de Umbría, la gente comenzó a preparar esta pasta sencilla después de que el cura del pueblo se llevara todos los huevos disponibles. Las amas de casa, al amasar la mezcla de solo harina y agua, deseaban que el cura se atragantara (strozzasse) mientras comía los huevos que ellas podrían haber utilizado para elaborar una pasta más rica para sus propias familias.