Ingredientes

Para la masa
  • 600 g de harina 00
  • 400 g de sémola de grano duro
  • 7 huevos
  • 150 ml de agua templada
Para el relleno
  • 300 g de turrón tipo Jijona (de Cremona si lo compras en Italia)
  • 1 kg de ricotta
  • 10 g de pasas (variedad sultanina es la que lleva la receta)
  • 1 dl de Marsala (vino dulce seco)
Para servirlos
  • 50 g de mantequilla clarificada
  • media cucharadita de cacao amargo en polvo
  • aceto balsámico de Módena
  • unas almendras picadas

Dificultad: Medio

Personas: 8

A veces, llegan a tus manos recetas excepcionales, con rellenos sorprendentes que, tras prepararlas y disfrutarlas, se convierten en parte de tu repertorio culinario. Así fue como conocí esta pasta.

Lo que realmente me cautivó fue su relleno: una combinación de ricotta, turrón tipo Jijona y pasas. Puede parecer inusual, pero el resultado es un deleite para el paladar.

Se sirven salteadas en mantequilla clarificada, con un toque de cacao amargo, unas gotas de aceto balsámico de Módena y almendras picadas por encima. Si te gustan los sabores intensos, te animo a que las pruebes.

Después de las Navidades, siempre quedan restos de turrón y otros dulces en nuestras despensas. Esta es una excelente oportunidad para aprovecharlos, o, como hice yo, esperar a las ofertas de turrón que suelen aparecer tras las festividades.

La receta tradicional utiliza turrón de Cremona, que se diferencia del de Jijona por su aroma a vainilla y por incluir almendras con piel y frutas confitadas. Sin embargo, en ausencia del primero, nuestro turrón se asemeja bastante en sabor.

La cocina lombarda es muy diversa, y esta pasta es una prueba de lo original y singular que puede ser.

Pasos a seguir

  • 1
    Poner a macerar las pasas en el vino para que se vayan ablandando
  • 2
    Para preparar la masa, tamizar las harinas y formar un volcán. Poner en el centro los huevos y un poco de agua. Batir e ir incorporando la harina poco a poco y añadiendo algo más de agua si fuera necesario. Amasar enérgicamente durante 10-15 minutos y dejar reposar la masa una media hora, envuelta en film.
  • 3
    Para preparar el relleno, picar finamente el turrón. Yo he usado un procesador de alimentos para dejarlo prácticamente en polvo. Añadir la ricotta y las pasas escurridas y cortadas en trocitos pequeños. Se puede añadir al relleno algo de sal para potenciar los sabores, pero si la ricotta ya lleva sal no poner mucha.
  • 4
    Estirar la masa hasta que quede muy fina. Cortar círculos de unos 8 cm de diámetro más o menos. Disponer una porción del relleno en el centro y cerrar en dos, de forma que quede una media luna.
  • 5
    Colocar la parte redondeada hacia abajo y presionar ligeramente con el dedo índice la parte donde está el relleno, de manera que se forme como una barquita. Repetir el proceso con toda la masa. Salen unas 80 porciones.
  • 6
    Dejar secar ligeramente para que la forma se conserve durante la cocción.
  • 7
    Cocer en abundante agua salada. Hacerlo por tandas o bien en una cacerola grande para evitar que la pasta se chafe. Cocer la pasta durante 3-4 minutos.
  • 8
    Calentar una sartén y poner la mantequilla cuando quede un minuto para que la pasta esté cocida. Añadir el cacao e incorporar inmediatamente la pasta, arrastrando algo de agua de la cocción. Saltear ligeramente y servir, colocando las barquitas como se ve en la foto. Decorar con el aceto y las almendras picadas.

Ingredientes

Para la masa
  • 600 g de harina 00
  • 400 g de sémola de grano duro
  • 7 huevos
  • 150 ml de agua templada
Para el relleno
  • 300 g de turrón tipo Jijona (de Cremona si lo compras en Italia)
  • 1 kg de ricotta
  • 10 g de pasas (variedad sultanina es la que lleva la receta)
  • 1 dl de Marsala (vino dulce seco)
Para servirlos
  • 50 g de mantequilla clarificada
  • media cucharadita de cacao amargo en polvo
  • aceto balsámico de Módena
  • unas almendras picadas

Pasos a seguir

  • 1
    Poner a macerar las pasas en el vino para que se vayan ablandando
  • 2
    Para preparar la masa, tamizar las harinas y formar un volcán. Poner en el centro los huevos y un poco de agua. Batir e ir incorporando la harina poco a poco y añadiendo algo más de agua si fuera necesario. Amasar enérgicamente durante 10-15 minutos y dejar reposar la masa una media hora, envuelta en film.
  • 3
    Para preparar el relleno, picar finamente el turrón. Yo he usado un procesador de alimentos para dejarlo prácticamente en polvo. Añadir la ricotta y las pasas escurridas y cortadas en trocitos pequeños. Se puede añadir al relleno algo de sal para potenciar los sabores, pero si la ricotta ya lleva sal no poner mucha.
  • 4
    Estirar la masa hasta que quede muy fina. Cortar círculos de unos 8 cm de diámetro más o menos. Disponer una porción del relleno en el centro y cerrar en dos, de forma que quede una media luna.
  • 5
    Colocar la parte redondeada hacia abajo y presionar ligeramente con el dedo índice la parte donde está el relleno, de manera que se forme como una barquita. Repetir el proceso con toda la masa. Salen unas 80 porciones.
  • 6
    Dejar secar ligeramente para que la forma se conserve durante la cocción.
  • 7
    Cocer en abundante agua salada. Hacerlo por tandas o bien en una cacerola grande para evitar que la pasta se chafe. Cocer la pasta durante 3-4 minutos.
  • 8
    Calentar una sartén y poner la mantequilla cuando quede un minuto para que la pasta esté cocida. Añadir el cacao e incorporar inmediatamente la pasta, arrastrando algo de agua de la cocción. Saltear ligeramente y servir, colocando las barquitas como se ve en la foto. Decorar con el aceto y las almendras picadas.

Dificultad: Medio

Personas: 8

A veces, llegan a tus manos recetas excepcionales, con rellenos sorprendentes que, tras prepararlas y disfrutarlas, se convierten en parte de tu repertorio culinario. Así fue como conocí esta pasta.

Lo que realmente me cautivó fue su relleno: una combinación de ricotta, turrón tipo Jijona y pasas. Puede parecer inusual, pero el resultado es un deleite para el paladar.

Se sirven salteadas en mantequilla clarificada, con un toque de cacao amargo, unas gotas de aceto balsámico de Módena y almendras picadas por encima. Si te gustan los sabores intensos, te animo a que las pruebes.

Después de las Navidades, siempre quedan restos de turrón y otros dulces en nuestras despensas. Esta es una excelente oportunidad para aprovecharlos, o, como hice yo, esperar a las ofertas de turrón que suelen aparecer tras las festividades.

La receta tradicional utiliza turrón de Cremona, que se diferencia del de Jijona por su aroma a vainilla y por incluir almendras con piel y frutas confitadas. Sin embargo, en ausencia del primero, nuestro turrón se asemeja bastante en sabor.

La cocina lombarda es muy diversa, y esta pasta es una prueba de lo original y singular que puede ser.