Ingredientes

Ingredientes Uno
    Ingredientes Dos
      Ingredientes Tres

        Dificultad: Medio

        Personas: 4

        Las scripelle o crespelle (del latin crispus), son un plato típico de la cocina terramana que hoy en día se está difundiendo por todo Abruzzo. Se trata de finísimas tortillas hechas con una masa de agua, harina y huevos. Son en efecto parecidas a las famosas crêpes francesas que, según algunos historiadores, se llevaron desde Teramo a través de los Alpes hasta Francia. De hecho, hay diferencia entre ambas en el modo en el que se preparan y también en el uso que se le da en esta tierra italiana. Aquí, de hecho, forman normalmente parte de un primer plato salado.

        El timbalo di scripelle es un plato elaborado, una versión abruzzese de la típica lasagna bolognese en la que, en vez de pasta fresca al huevo, se usan las típicas, crespelle, scripelle en dialecto de Abruzzo. Se trata, por lo tanto, de un pastel hecho con finísimas capas de crespelle, que se combina con una salsa a base de tomates y polpettine (una especie de albóndigas del tamaño de una avellana).

        Otra variedad es que no lleva bechamel, sino un batido de huevos y leche que aporta mucha jugosidad al timbalo.

        Es el plato típico de Navidad, de las fechas importantes, en las que la familia se reúne en torno a este maravilloso plato.

        Pasos a seguir

        • 1
          Hacer lo primero el sugo di polpette (salsa de albóndigas). Añadir a la carne picada un huevo, un diente de ajo, un poco de pan rallado, perejil, sal, pimienta, nuez moscada y el queso. Mezclar bien todo y hacer bolitas del tamaño de una avellana o un poco más.
        • 2
          En una cacerola poner el tomate y cuando haya reducido un poco, incorporar las bolitas. Salpimentar y dejar que cueza unos 15 minutos. No dejar que la salsa espese demasiado, si es necesario, poner un poco de caldo de verduras. Poner al final los guisantes cocidos.
        • 3
          Preparar las crespelle con los huevos, la harina y el agua. Se dice que media cáscara de huevo de agua por cada cucharada de harina. Batir bien procurando que no queden grumos. Dejar reposar media hora en frío. La masa debe quedar clarita.
        • 4
          Untar con mantequilla una sartén para crepes que esté bien caliente pero a fuego bajo. Echar la cantidad de masa necesaria para que se cubra la base. Dejar que cuaje y darle la vuelta. Repetir hasta que se acabe la masa. Reservar
        • 5
          Mezclar un huevo y 150 g de leche. Tener preparados unos trocitos de mantequilla. Cortar a trocitos la mozzarella.
        • 6
          Untar una fuente para el horno con mantequilla y poner en la base un poco de la salsa de tomate, procurando no poner polpette. Cubrir el fondo de crespelle, de manera que sobresalga casi la mitad de cada una de ellas por el borde de la fuente, para cubrir luego con ellas la superficie del pastel.
        • 7
          Hacer capas con la salsa de albóndigas, pecorino romano rallado, mozarella, un poco de la mezcla de huevo y leche y unos trocitos de mantequilla. Poner otra capa de crespelle y repetir el orden de los ingredientes. Cuando se termine de completar la fuente, cubrir con las crespelle que sobresalían y poner encima salsa y pecorino romano.
        • 8
          Hornear a 170 º durante unos 40 minutos. Cubrir con papel de aluminio si se ve que a mitad de cocción se dora mucho.
        • 9
          Sacar del horno y servir pasados 15 minutos.

        Ingredientes

        Ingredientes Uno
          Ingredientes Dos
            Ingredientes Tres

              Pasos a seguir

              • 1
                Hacer lo primero el sugo di polpette (salsa de albóndigas). Añadir a la carne picada un huevo, un diente de ajo, un poco de pan rallado, perejil, sal, pimienta, nuez moscada y el queso. Mezclar bien todo y hacer bolitas del tamaño de una avellana o un poco más.
              • 2
                En una cacerola poner el tomate y cuando haya reducido un poco, incorporar las bolitas. Salpimentar y dejar que cueza unos 15 minutos. No dejar que la salsa espese demasiado, si es necesario, poner un poco de caldo de verduras. Poner al final los guisantes cocidos.
              • 3
                Preparar las crespelle con los huevos, la harina y el agua. Se dice que media cáscara de huevo de agua por cada cucharada de harina. Batir bien procurando que no queden grumos. Dejar reposar media hora en frío. La masa debe quedar clarita.
              • 4
                Untar con mantequilla una sartén para crepes que esté bien caliente pero a fuego bajo. Echar la cantidad de masa necesaria para que se cubra la base. Dejar que cuaje y darle la vuelta. Repetir hasta que se acabe la masa. Reservar
              • 5
                Mezclar un huevo y 150 g de leche. Tener preparados unos trocitos de mantequilla. Cortar a trocitos la mozzarella.
              • 6
                Untar una fuente para el horno con mantequilla y poner en la base un poco de la salsa de tomate, procurando no poner polpette. Cubrir el fondo de crespelle, de manera que sobresalga casi la mitad de cada una de ellas por el borde de la fuente, para cubrir luego con ellas la superficie del pastel.
              • 7
                Hacer capas con la salsa de albóndigas, pecorino romano rallado, mozarella, un poco de la mezcla de huevo y leche y unos trocitos de mantequilla. Poner otra capa de crespelle y repetir el orden de los ingredientes. Cuando se termine de completar la fuente, cubrir con las crespelle que sobresalían y poner encima salsa y pecorino romano.
              • 8
                Hornear a 170 º durante unos 40 minutos. Cubrir con papel de aluminio si se ve que a mitad de cocción se dora mucho.
              • 9
                Sacar del horno y servir pasados 15 minutos.

              Dificultad: Medio

              Personas: 4

              Las scripelle o crespelle (del latin crispus), son un plato típico de la cocina terramana que hoy en día se está difundiendo por todo Abruzzo. Se trata de finísimas tortillas hechas con una masa de agua, harina y huevos. Son en efecto parecidas a las famosas crêpes francesas que, según algunos historiadores, se llevaron desde Teramo a través de los Alpes hasta Francia. De hecho, hay diferencia entre ambas en el modo en el que se preparan y también en el uso que se le da en esta tierra italiana. Aquí, de hecho, forman normalmente parte de un primer plato salado.

              El timbalo di scripelle es un plato elaborado, una versión abruzzese de la típica lasagna bolognese en la que, en vez de pasta fresca al huevo, se usan las típicas, crespelle, scripelle en dialecto de Abruzzo. Se trata, por lo tanto, de un pastel hecho con finísimas capas de crespelle, que se combina con una salsa a base de tomates y polpettine (una especie de albóndigas del tamaño de una avellana).

              Otra variedad es que no lleva bechamel, sino un batido de huevos y leche que aporta mucha jugosidad al timbalo.

              Es el plato típico de Navidad, de las fechas importantes, en las que la familia se reúne en torno a este maravilloso plato.