Este plato se distingue por su método de preparación y por los ingredientes que incorpora. A diferencia de otras preparaciones similares, que suelen llevar salsa bechamel o tomate, las sagne chine se preparan con un sugo d’arrosto (salsa de asado), lo que les otorga un sabor único. Este sugo, elaborado con los jugos de la carne cocida lentamente, es el alma del plato, proporcionando una riqueza y profundidad de sabor que lo hace incomparable. Al no depender de las salsas tradicionales, el plato mantiene su esencia auténtica, reflejando la tradición calabresa en cada bocado.

Para esta receta usaremos la Masa de sémola de trigo duro

Ingredientes

Para la pasta
  • 600 g de sémola de trigo duro
  • 300 ml de agua o algo menos
Para el relleno
  • 500 g de guisantes (mejor si son frescos)
  • 400 g de lomo de cerdo
  • 300 g de setas frescas
  • 200 g de carne picada de cerdo
  • 4 huevos
  • 3 alcachofas
  • 1 cebolla
  • 2 pencas de sédano
  • 1 hoja de laurel
  • aceite
  • sal y pimienta
Para hornear
  • 200 g de mozzarella
  • 200 g de pecorino rallado
  • 200 ml de caldo de asado de carne (puede usarse también el caldo de una carne en salsa con verduras)

Dificultad: Medio

Personas: 8

Las sagne chine es un plato profundamente arraigado en la tradición culinaria de Calabria, una región del sur de Italia. Su historia está vinculada a la cultura agrícola y campesina de la región, así como a las festividades religiosas, especialmente la Pascua. Este plato es un reflejo de la creatividad y la capacidad de la cocina calabresa para aprovechar los ingredientes locales y adaptarlos a sus costumbres festivas. Vamos a explorar más sobre su origen y su evolución.

Las sagne chine tiene sus raíces en la antigua tradición de la cocina calabresa, que siempre ha sido rica y variada, influenciada tanto por la agricultura como por las tradiciones de la región. La palabra «sagne» hace referencia a un tipo de pasta casera, que es muy similar a la lasaña, pero se caracteriza por su forma más ancha y rústica. La pasta se elabora tradicionalmente con sémola de trigo duro, y en la versión más moderna, se pueden incorporar huevos para hacerla más rica y consistente.

El término «chine« (que proviene del dialecto calabrés) hace referencia a la carne utilizada en el plato, en particular a la carne de cerdo. Esta carne era comúnmente utilizada en la región debido a la presencia de ganado porcino en el campo calabrés, lo que ayudó a consolidar este plato como un festín para las ocasiones especiales.

Una de las características más importantes de las sagne chine es que se trata de un plato festivo, típicamente preparado durante las grandes celebraciones, especialmente en la Semana Santa y en Pascua. En este contexto, las familias calabresas se reúnen para disfrutar de una comida en la que se emplean ingredientes frescos, carnes de calidad, y productos típicos de la región. La Pascua en Calabria es una celebración de renovación y abundancia, lo que hace que los platos como las sagne chine sean una forma de celebrar la vida, la comunidad y la cultura.

Este plato se distingue por su método de preparación y por los ingredientes que incorpora. A diferencia de otras preparaciones similares, que suelen llevar salsa bechamel o tomate, las sagne chine se preparan con un sugo d’arrosto (salsa de asado), lo que les otorga un sabor único. Este sugo, elaborado con los jugos de la carne cocida lentamente, es el alma del plato, proporcionando una riqueza y profundidad de sabor que lo hace incomparable. Al no depender de las salsas tradicionales, el plato mantiene su esencia auténtica, reflejando la tradición calabresa en cada bocado.

Para esta receta usaremos la Masa de sémola de trigo duro

Pasos a seguir

  • 1
    En una sartén, pasar el lomo de cerdo a fuego vivo y retirar. Cortar a tiras finas. Reservar.
  • 2
    En un bol, poner la carne picada y añadir 3 cucharadas de pecorino, 1 huevo, sal y pimienta. Mezclar bien todo y hacer albóndigas que no sean grandes ya que irán dentro de la lasaña. Freirlas en aceite caliente y reservar.
  • 3
    En una sarten con un poco de aceite, freir la cebolla picada y el apio. Incorporar las setas a fuego vivo, las alcachofas cortadas (previamente cocidas si no son muy tiernas), los guisantes, 1 hoja de laurel, sal y pimienta. Dejar que todo cueza unos 20 minutos.
  • 4
    Cocer 3 huevos y cortarlos a rodajas finas.
  • 5
    Preparar la pasta. Usaremos la receta de masa de sémola de trigo duro. Se puede enriquecer con algún huevo (quitar su peso de agua). Hacer un volcán con la harina y poner en el centro poco a poco el agua al tiempo que se va incorporando la sémola. Hacer una masa que se debe trabajar durante 10-15 minutos. Dejar reposar media hora. Estirar lo más fina posible.
  • 6
    Cortar la masa en piezas de 8*16 cm. Cocerlas escasamente y sacarlas a una fuente con hielo. Disponerlas luego sobre un paño seco.
  • 7
    Para montar la lasaña, preparar una fuente rectangular que sea honda. Poner en la base algo de aceite y lo primero una capa de sagne. Añadir huevo a rodajas, mozzarella, albóndigas, lomo de cerdo a tiras y el ragù de verduras. Regar ligeramente con el caldo de asado de carne (sugo di arrosto) y poner pecorino por encima.
  • 8
    Repetir las capas hasta acabar con los ingredientes. No rellenar en exceso las capas, tiene que ser más bien dejar caer los ingredientes pero sin cubrir el todo.
  • 9
    En la última capa, poner rectángulos de pasta, un poco de caldo de asado y cubrir bien de pecorino, para que no se reseque la superficie.
  • 10
    Hornear a 160 º durante 30 minutos.
  • 11
    Sacar del horno y servir pasados 10 minutos.

Este plato se distingue por su método de preparación y por los ingredientes que incorpora. A diferencia de otras preparaciones similares, que suelen llevar salsa bechamel o tomate, las sagne chine se preparan con un sugo d’arrosto (salsa de asado), lo que les otorga un sabor único. Este sugo, elaborado con los jugos de la carne cocida lentamente, es el alma del plato, proporcionando una riqueza y profundidad de sabor que lo hace incomparable. Al no depender de las salsas tradicionales, el plato mantiene su esencia auténtica, reflejando la tradición calabresa en cada bocado.

Para esta receta usaremos la Masa de sémola de trigo duro

Ingredientes

Para la pasta
  • 600 g de sémola de trigo duro
  • 300 ml de agua o algo menos
Para el relleno
  • 500 g de guisantes (mejor si son frescos)
  • 400 g de lomo de cerdo
  • 300 g de setas frescas
  • 200 g de carne picada de cerdo
  • 4 huevos
  • 3 alcachofas
  • 1 cebolla
  • 2 pencas de sédano
  • 1 hoja de laurel
  • aceite
  • sal y pimienta
Para hornear
  • 200 g de mozzarella
  • 200 g de pecorino rallado
  • 200 ml de caldo de asado de carne (puede usarse también el caldo de una carne en salsa con verduras)

Pasos a seguir

  • 1
    En una sartén, pasar el lomo de cerdo a fuego vivo y retirar. Cortar a tiras finas. Reservar.
  • 2
    En un bol, poner la carne picada y añadir 3 cucharadas de pecorino, 1 huevo, sal y pimienta. Mezclar bien todo y hacer albóndigas que no sean grandes ya que irán dentro de la lasaña. Freirlas en aceite caliente y reservar.
  • 3
    En una sarten con un poco de aceite, freir la cebolla picada y el apio. Incorporar las setas a fuego vivo, las alcachofas cortadas (previamente cocidas si no son muy tiernas), los guisantes, 1 hoja de laurel, sal y pimienta. Dejar que todo cueza unos 20 minutos.
  • 4
    Cocer 3 huevos y cortarlos a rodajas finas.
  • 5
    Preparar la pasta. Usaremos la receta de masa de sémola de trigo duro. Se puede enriquecer con algún huevo (quitar su peso de agua). Hacer un volcán con la harina y poner en el centro poco a poco el agua al tiempo que se va incorporando la sémola. Hacer una masa que se debe trabajar durante 10-15 minutos. Dejar reposar media hora. Estirar lo más fina posible.
  • 6
    Cortar la masa en piezas de 8*16 cm. Cocerlas escasamente y sacarlas a una fuente con hielo. Disponerlas luego sobre un paño seco.
  • 7
    Para montar la lasaña, preparar una fuente rectangular que sea honda. Poner en la base algo de aceite y lo primero una capa de sagne. Añadir huevo a rodajas, mozzarella, albóndigas, lomo de cerdo a tiras y el ragù de verduras. Regar ligeramente con el caldo de asado de carne (sugo di arrosto) y poner pecorino por encima.
  • 8
    Repetir las capas hasta acabar con los ingredientes. No rellenar en exceso las capas, tiene que ser más bien dejar caer los ingredientes pero sin cubrir el todo.
  • 9
    En la última capa, poner rectángulos de pasta, un poco de caldo de asado y cubrir bien de pecorino, para que no se reseque la superficie.
  • 10
    Hornear a 160 º durante 30 minutos.
  • 11
    Sacar del horno y servir pasados 10 minutos.

Dificultad: Medio

Personas: 8

Las sagne chine es un plato profundamente arraigado en la tradición culinaria de Calabria, una región del sur de Italia. Su historia está vinculada a la cultura agrícola y campesina de la región, así como a las festividades religiosas, especialmente la Pascua. Este plato es un reflejo de la creatividad y la capacidad de la cocina calabresa para aprovechar los ingredientes locales y adaptarlos a sus costumbres festivas. Vamos a explorar más sobre su origen y su evolución.

Las sagne chine tiene sus raíces en la antigua tradición de la cocina calabresa, que siempre ha sido rica y variada, influenciada tanto por la agricultura como por las tradiciones de la región. La palabra «sagne» hace referencia a un tipo de pasta casera, que es muy similar a la lasaña, pero se caracteriza por su forma más ancha y rústica. La pasta se elabora tradicionalmente con sémola de trigo duro, y en la versión más moderna, se pueden incorporar huevos para hacerla más rica y consistente.

El término «chine« (que proviene del dialecto calabrés) hace referencia a la carne utilizada en el plato, en particular a la carne de cerdo. Esta carne era comúnmente utilizada en la región debido a la presencia de ganado porcino en el campo calabrés, lo que ayudó a consolidar este plato como un festín para las ocasiones especiales.

Una de las características más importantes de las sagne chine es que se trata de un plato festivo, típicamente preparado durante las grandes celebraciones, especialmente en la Semana Santa y en Pascua. En este contexto, las familias calabresas se reúnen para disfrutar de una comida en la que se emplean ingredientes frescos, carnes de calidad, y productos típicos de la región. La Pascua en Calabria es una celebración de renovación y abundancia, lo que hace que los platos como las sagne chine sean una forma de celebrar la vida, la comunidad y la cultura.

Este plato se distingue por su método de preparación y por los ingredientes que incorpora. A diferencia de otras preparaciones similares, que suelen llevar salsa bechamel o tomate, las sagne chine se preparan con un sugo d’arrosto (salsa de asado), lo que les otorga un sabor único. Este sugo, elaborado con los jugos de la carne cocida lentamente, es el alma del plato, proporcionando una riqueza y profundidad de sabor que lo hace incomparable. Al no depender de las salsas tradicionales, el plato mantiene su esencia auténtica, reflejando la tradición calabresa en cada bocado.

Para esta receta usaremos la Masa de sémola de trigo duro