En esta ocasión lo he preparado con mantequilla de albahaca, anacardos tostados picados, y unas finas láminas de parmigiano reggiano.

Ingredientes

Ingredientes para la masa
  • 420 g de harina 00
  • 3 huevos y 4 yemas
  • sal
Para el relleno
  • 250 g de espinacas cocidas
  • 250 g de ricotta
  • 7 yemas de huevo
  • parmigiano reggiano
  • sal, pimienta y nuez moscada
Para servirlos
  • 70 g de mantequilla de albahaca
  • 50 g de parmigiano reggiano a láminas
  • un puñado de anacardos tostados

Dificultad: Medio

Personas: 6

Este es el famoso raviolo di Nino Berguese. Seguro que lo habéis visto en muchas ocasiones, conocido como el raviolo de huevo, pero pocas veces se hace referencia a que fue él quien lo creó.

Empezó a trabajar con 15 años, en 1919, con Giovanni Bastone, quien sería el cocinero de casa Agnelli. Un año después, en 1920, pasó a ser ayudante de cocinero para el Conte Costa Carrù della Trinità hasta 1926, que se convirtió en primer cocinero de la familia WIlde y terminó trabajando para la Casa de Savoia.

Conocido como cuoco di re o re di cuocchi (cocinero de rey o rey de cocineros), abrió un restaurante en Génova, llamado «Santa» después de la segunda guerra mundial y tras la decadencia de la aristocracia.

Después de retirarse, Gianluigi Morini lo llamó para que ejerciera como superintendente en las cocinas del restaurante «San Domenico» en la ciudad de Imola, en Emilia-Romagna, zona en la que también dio a conocer este famoso raviolo.

En 1969 publica Mangiare da re publicado por la editorial Feltrinelli.

 

En esta ocasión lo he preparado con mantequilla de albahaca, anacardos tostados picados, y unas finas láminas de parmigiano reggiano.

Pasos a seguir

  • 1
    Para preparar la masa, hacer un volcán con la harina 00 y poner en el centro los huevos. Batirlos e ir incorporando la harina poco a poco hasta crear una masa. Trabajarla durante 15 minutos y dejar que repose media hora cubierta en film.
  • 2
    Mientras, preparar el relleno mezclando las espinacas, la ricotta escurrida, el huevo, sal, pimienta, nuez moscada y el parmigiano reggiano rallado. Las espinacas deben estar también muy escurridas. Incorporar el huevo al final, pero si se ve que la mezcla está muy húmeda, poner solo la yema.
  • 3
    Estirar la masa de manera que quede muy fina.
  • 4
    En la mitad de la masa marcar círculos con un cortador redondo grande, de unos 10-12 cm de diámetro. Dejando un borde, poner un cordor circular de relleno y en el centro una yema (ver foto). Proceder de la misma manera hasta hacer los 6. Cubrir con la otra mitad de masa, sellar y cortar las porciones.
  • 5
    Cocer los ravioloni en abundante agua salada durante dos minutos. Lo interesante de este raviolo es que no se cuaje la yema para que cuando se abra, chorree por todo el raviolo.
  • 6
    Mientras, poner en una sartén la mantequilla de albahaca. Cuando el raviolo esté cocido, poner en la mantequilla y dejar saltear un poco, echando mantequilla por encima. Servir con el parmigiano reggiano en láminas y los anacardos picados. Es mejor ir haciéndolos uno a uno para que conserven bien su forma.

En esta ocasión lo he preparado con mantequilla de albahaca, anacardos tostados picados, y unas finas láminas de parmigiano reggiano.

Ingredientes

Ingredientes para la masa
  • 420 g de harina 00
  • 3 huevos y 4 yemas
  • sal
Para el relleno
  • 250 g de espinacas cocidas
  • 250 g de ricotta
  • 7 yemas de huevo
  • parmigiano reggiano
  • sal, pimienta y nuez moscada
Para servirlos
  • 70 g de mantequilla de albahaca
  • 50 g de parmigiano reggiano a láminas
  • un puñado de anacardos tostados

Pasos a seguir

  • 1
    Para preparar la masa, hacer un volcán con la harina 00 y poner en el centro los huevos. Batirlos e ir incorporando la harina poco a poco hasta crear una masa. Trabajarla durante 15 minutos y dejar que repose media hora cubierta en film.
  • 2
    Mientras, preparar el relleno mezclando las espinacas, la ricotta escurrida, el huevo, sal, pimienta, nuez moscada y el parmigiano reggiano rallado. Las espinacas deben estar también muy escurridas. Incorporar el huevo al final, pero si se ve que la mezcla está muy húmeda, poner solo la yema.
  • 3
    Estirar la masa de manera que quede muy fina.
  • 4
    En la mitad de la masa marcar círculos con un cortador redondo grande, de unos 10-12 cm de diámetro. Dejando un borde, poner un cordor circular de relleno y en el centro una yema (ver foto). Proceder de la misma manera hasta hacer los 6. Cubrir con la otra mitad de masa, sellar y cortar las porciones.
  • 5
    Cocer los ravioloni en abundante agua salada durante dos minutos. Lo interesante de este raviolo es que no se cuaje la yema para que cuando se abra, chorree por todo el raviolo.
  • 6
    Mientras, poner en una sartén la mantequilla de albahaca. Cuando el raviolo esté cocido, poner en la mantequilla y dejar saltear un poco, echando mantequilla por encima. Servir con el parmigiano reggiano en láminas y los anacardos picados. Es mejor ir haciéndolos uno a uno para que conserven bien su forma.

Dificultad: Medio

Personas: 6

Este es el famoso raviolo di Nino Berguese. Seguro que lo habéis visto en muchas ocasiones, conocido como el raviolo de huevo, pero pocas veces se hace referencia a que fue él quien lo creó.

Empezó a trabajar con 15 años, en 1919, con Giovanni Bastone, quien sería el cocinero de casa Agnelli. Un año después, en 1920, pasó a ser ayudante de cocinero para el Conte Costa Carrù della Trinità hasta 1926, que se convirtió en primer cocinero de la familia WIlde y terminó trabajando para la Casa de Savoia.

Conocido como cuoco di re o re di cuocchi (cocinero de rey o rey de cocineros), abrió un restaurante en Génova, llamado «Santa» después de la segunda guerra mundial y tras la decadencia de la aristocracia.

Después de retirarse, Gianluigi Morini lo llamó para que ejerciera como superintendente en las cocinas del restaurante «San Domenico» en la ciudad de Imola, en Emilia-Romagna, zona en la que también dio a conocer este famoso raviolo.

En 1969 publica Mangiare da re publicado por la editorial Feltrinelli.

 

En esta ocasión lo he preparado con mantequilla de albahaca, anacardos tostados picados, y unas finas láminas de parmigiano reggiano.