La tradición en la actualidad

Hoy en día, algunos conventos de monjas, como el del Monasterio Benedictino de Santa María Maddalena di Urbania, siguen preparando esta pasta siguiendo la receta tradicional, manteniendo vivas las costumbres culinarias locales. Las lumachelle se elaboran en dos formatos: uno pequeño, conocido como Ave María, y otro más grande, denominado Pater Noster, que varía en tamaño según la ocasión.

Así, las lumachelle della Duchessa siguen siendo un símbolo de la tradición gastronómica de Le Marche, combinando historia, arte culinario y el legado de generaciones pasadas.

Ingredientes

  • 400 g de harina 00
  • 4 huevos
  • 100 g de caciotta rallada
  • 1 cucharadita de canela
  • ralladura de un limón orgánico

      Dificultad: Medio

      Personas: 6

      Las lumachelle della Duchessa son una pasta tradicional de origen antiguo, típica de Urbania, en la región de Montefeltro, en Le Marche. Su historia se remonta a tiempos de la antigua Roma, con referencias encontradas en los escritos de autores como Ateneo (siglo II d.C.) y Apicio (siglo V d.C.), quienes mencionan una masa enriquecida con queso y especias. Estas primeras menciones sugieren la existencia de una pasta primitiva que evolucionó con el tiempo hacia la forma que conocemos hoy como lumachelle.

      En el siglo XVII, el autor marchigiano Antonio Latini, en su obra Lo scalco alla moderna, o vero l’arte di ben disporre i conviti, describe una receta de macarrones que combinan queso, azúcar y canela, lo que podría considerarse una versión temprana de las actuales lumachelle marchigiane, una pasta dulce que con el tiempo se fue transformando en una receta más salada.

      La receta tradicional de las lumachelle della Duchessa se prepara con harina 00, huevos, caciotta curada rallada, canela y ralladura de limón. La masa resultante debe ser suave y no muy dura, y se extiende con el rodillo hasta un grosor de unos 2 mm. Luego, se cortan tiras de aproximadamente 1 cm de ancho por 5 cm de largo. Las tiras se enrollan sobre un bastón, generalmente el pettine (un peine tradicional de madera), que también se utiliza para darles una textura estriada característica.

      La caciotta es un queso graso de curación media, hecho con leche de vaca a la que se le añade ocacionalmente leche de oveja o cabra, según la disponibilidad. Podría sustituirse por un queso de oveja poco curado.

      Una vez formadas, las lumachelle se dejan secar ligeramente antes de cocinarlas. Tradicionalmente, esta pasta era reservada para la clase pudiente y se preparaba en ocasiones especiales y festivas, especialmente en Navidad. Las monjas de los conventos locales solían hacerlas para las familias más acomodadas de la ciudad, de ahí el nombre de lumachelle della Duchessa.

      Las lumachelle della Duchessa son conocidas por su versatilidad en la cocina. Se sirven típicamente con un buen caldo de capón o gallina, enriquecido con un generoso puñado de queso rallado. También se pueden acompañar con un sugo di carne, salchicha o menudillos de pollo (rigaglie), y es común encontrar variaciones con sugo di rigaglie d’oca (salsa de menudillos de oca). Su sabor único y la textura que adquieren gracias a su forma enrollada las hacen una pasta deliciosa y reconfortante, perfecta para celebraciones familiares y festivas.

       

      La tradición en la actualidad

      Hoy en día, algunos conventos de monjas, como el del Monasterio Benedictino de Santa María Maddalena di Urbania, siguen preparando esta pasta siguiendo la receta tradicional, manteniendo vivas las costumbres culinarias locales. Las lumachelle se elaboran en dos formatos: uno pequeño, conocido como Ave María, y otro más grande, denominado Pater Noster, que varía en tamaño según la ocasión.

      Así, las lumachelle della Duchessa siguen siendo un símbolo de la tradición gastronómica de Le Marche, combinando historia, arte culinario y el legado de generaciones pasadas.

      Pasos a seguir

      • 1
        Formar un volcán con la harina 00 y poner en el centro el resto de ingredientes. Batir los huevos e ir introduciendo poco a poco la harina del interior del volcán.
      • 2
        Amasar durante 10 minutos y dejar que repose la masa otros 30. No debe quedar una masa demasiado dura, para que el estirado la forma se realicen con mayor facilidad.
      • 3
        Estirar la masa hasta dejarla de un grosor de unos 2 mm, y cortar tiras de 1 cm de ancho para los "Pater Noster" y de 0.5 cm para las "Ave Marie".
      • 4
        Enrollar una de las tiras en el palillo hasta que la masa lo gire. Rasgar manualmente y hacer lo mismo hasta que el palillo tenga unas 5-6 piezas.
      • 5
        Pasar el palillo por el pettine presionando, para que la superficie quede rallada.
      • 6
        Continuar el proceso hasta terminar la masa.
      • 7
        CONSEJO: La masa debe dejarse algo seca para que las formas no se chafen ni se peguen al palillo.

      La tradición en la actualidad

      Hoy en día, algunos conventos de monjas, como el del Monasterio Benedictino de Santa María Maddalena di Urbania, siguen preparando esta pasta siguiendo la receta tradicional, manteniendo vivas las costumbres culinarias locales. Las lumachelle se elaboran en dos formatos: uno pequeño, conocido como Ave María, y otro más grande, denominado Pater Noster, que varía en tamaño según la ocasión.

      Así, las lumachelle della Duchessa siguen siendo un símbolo de la tradición gastronómica de Le Marche, combinando historia, arte culinario y el legado de generaciones pasadas.

      Ingredientes

      • 400 g de harina 00
      • 4 huevos
      • 100 g de caciotta rallada
      • 1 cucharadita de canela
      • ralladura de un limón orgánico

          Pasos a seguir

          • 1
            Formar un volcán con la harina 00 y poner en el centro el resto de ingredientes. Batir los huevos e ir introduciendo poco a poco la harina del interior del volcán.
          • 2
            Amasar durante 10 minutos y dejar que repose la masa otros 30. No debe quedar una masa demasiado dura, para que el estirado la forma se realicen con mayor facilidad.
          • 3
            Estirar la masa hasta dejarla de un grosor de unos 2 mm, y cortar tiras de 1 cm de ancho para los "Pater Noster" y de 0.5 cm para las "Ave Marie".
          • 4
            Enrollar una de las tiras en el palillo hasta que la masa lo gire. Rasgar manualmente y hacer lo mismo hasta que el palillo tenga unas 5-6 piezas.
          • 5
            Pasar el palillo por el pettine presionando, para que la superficie quede rallada.
          • 6
            Continuar el proceso hasta terminar la masa.
          • 7
            CONSEJO: La masa debe dejarse algo seca para que las formas no se chafen ni se peguen al palillo.

          Dificultad: Medio

          Personas: 6

          Las lumachelle della Duchessa son una pasta tradicional de origen antiguo, típica de Urbania, en la región de Montefeltro, en Le Marche. Su historia se remonta a tiempos de la antigua Roma, con referencias encontradas en los escritos de autores como Ateneo (siglo II d.C.) y Apicio (siglo V d.C.), quienes mencionan una masa enriquecida con queso y especias. Estas primeras menciones sugieren la existencia de una pasta primitiva que evolucionó con el tiempo hacia la forma que conocemos hoy como lumachelle.

          En el siglo XVII, el autor marchigiano Antonio Latini, en su obra Lo scalco alla moderna, o vero l’arte di ben disporre i conviti, describe una receta de macarrones que combinan queso, azúcar y canela, lo que podría considerarse una versión temprana de las actuales lumachelle marchigiane, una pasta dulce que con el tiempo se fue transformando en una receta más salada.

          La receta tradicional de las lumachelle della Duchessa se prepara con harina 00, huevos, caciotta curada rallada, canela y ralladura de limón. La masa resultante debe ser suave y no muy dura, y se extiende con el rodillo hasta un grosor de unos 2 mm. Luego, se cortan tiras de aproximadamente 1 cm de ancho por 5 cm de largo. Las tiras se enrollan sobre un bastón, generalmente el pettine (un peine tradicional de madera), que también se utiliza para darles una textura estriada característica.

          La caciotta es un queso graso de curación media, hecho con leche de vaca a la que se le añade ocacionalmente leche de oveja o cabra, según la disponibilidad. Podría sustituirse por un queso de oveja poco curado.

          Una vez formadas, las lumachelle se dejan secar ligeramente antes de cocinarlas. Tradicionalmente, esta pasta era reservada para la clase pudiente y se preparaba en ocasiones especiales y festivas, especialmente en Navidad. Las monjas de los conventos locales solían hacerlas para las familias más acomodadas de la ciudad, de ahí el nombre de lumachelle della Duchessa.

          Las lumachelle della Duchessa son conocidas por su versatilidad en la cocina. Se sirven típicamente con un buen caldo de capón o gallina, enriquecido con un generoso puñado de queso rallado. También se pueden acompañar con un sugo di carne, salchicha o menudillos de pollo (rigaglie), y es común encontrar variaciones con sugo di rigaglie d’oca (salsa de menudillos de oca). Su sabor único y la textura que adquieren gracias a su forma enrollada las hacen una pasta deliciosa y reconfortante, perfecta para celebraciones familiares y festivas.

           

          La tradición en la actualidad

          Hoy en día, algunos conventos de monjas, como el del Monasterio Benedictino de Santa María Maddalena di Urbania, siguen preparando esta pasta siguiendo la receta tradicional, manteniendo vivas las costumbres culinarias locales. Las lumachelle se elaboran en dos formatos: uno pequeño, conocido como Ave María, y otro más grande, denominado Pater Noster, que varía en tamaño según la ocasión.

          Así, las lumachelle della Duchessa siguen siendo un símbolo de la tradición gastronómica de Le Marche, combinando historia, arte culinario y el legado de generaciones pasadas.