Al ser una masa grasa, los blecs son realmente agradables de trabajar, ya que tienen una textura suave y flexible, lo que facilita el amasado y el estirado.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta característica grasa puede hacer que la tabla se impregne de grasa al ser manipulada.

Para evitarlo, es recomendable mezclar los ingredientes en un bol primero y, una vez que la masa esté lista, trasladarla a la tabla para continuar trabajándola. Esta técnica mantiene la tabla más limpia.

Ingredientes

Para la masa
  • 160 g de harina 00
  • 100 g de harina de grano sarraceno
  • 50 g de harina de maíz
  • 2 huevos y 1 yema
  • 70 g de mantequilla a temperatura ambiente
Para servirlos
  • 150 g de mantequilla
  • 50 g de harina de maíz
  • 10 hojas de salvia
  • 80 g de queso montasio rallado

    Dificultad: Medio

    Personas: 4

    Los blecs (también conocidos como biechi o bleki) son una deliciosa tradición culinaria de Friuli Venezia-Giulia, situada al noreste de Italia. Se trata de una pasta muy particular, que no tiene una única receta estándar, ya que cada familia tiene su versión propia que se transmite a través de generaciones. Lo que sí que tiene que estar en todas las recetas es la mezcla de harinas, de trigo, grano sarraceno y maíz

    Los blecs se caracterizan por ser muy finos y de forma peculiar, similar a pequeños pañuelos. Su nombre de hecho deriva de los trozos de tela que se utilizaban  para remendar la ropa.

    En cuanto a su preparación, uno de los modos más tradicionales de servir los blecs es con mantequilla, salvia y harina de maíz que se tuesta en la mantequilla y queda crujiente, creando una textura deliciosa.

    Otra opción común es acompañarlos con ragù d’anatra (pato) o con una salsa hecha a base de prosciutto crudo de la zona, lo que les da un sabor auténtico y lleno de carácter regional.

    Al ser una masa grasa, los blecs son realmente agradables de trabajar, ya que tienen una textura suave y flexible, lo que facilita el amasado y el estirado.
    Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta característica grasa puede hacer que la tabla se impregne de grasa al ser manipulada.

    Para evitarlo, es recomendable mezclar los ingredientes en un bol primero y, una vez que la masa esté lista, trasladarla a la tabla para continuar trabajándola. Esta técnica mantiene la tabla más limpia.

    Pasos a seguir

    • 1
      Para preparar los blecs, mezclar las harinas y formar con ellas un volcán.
    • 2
      Poner en el centro los huevos, la yema y la mantequilla a temperatura ambiente cortada en trocitos.
    • 3
      Trabajar la masa durante 10 minutos y dejar reposar media hora.
    • 4
      Estirar la masa de manera que quede muy fina, de 1/2 mm de grosor.
    • 5
      Cortarla en triángulos de unos 4-5 cm de lado.
    • 6
      En una sartén, poner la mantequilla y la salvia. Añadir la harina de maíz cuando esté caliente y dejar que se dore.
    • 7
      Cocer los blecs por tandas y sacarlos a la sartén cuando floten.
    • 8
      Servirlos con el montasio rallado por encima
    Al ser una masa grasa, los blecs son realmente agradables de trabajar, ya que tienen una textura suave y flexible, lo que facilita el amasado y el estirado.
    Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta característica grasa puede hacer que la tabla se impregne de grasa al ser manipulada.

    Para evitarlo, es recomendable mezclar los ingredientes en un bol primero y, una vez que la masa esté lista, trasladarla a la tabla para continuar trabajándola. Esta técnica mantiene la tabla más limpia.

    Ingredientes

    Para la masa
    • 160 g de harina 00
    • 100 g de harina de grano sarraceno
    • 50 g de harina de maíz
    • 2 huevos y 1 yema
    • 70 g de mantequilla a temperatura ambiente
    Para servirlos
    • 150 g de mantequilla
    • 50 g de harina de maíz
    • 10 hojas de salvia
    • 80 g de queso montasio rallado

      Pasos a seguir

      • 1
        Para preparar los blecs, mezclar las harinas y formar con ellas un volcán.
      • 2
        Poner en el centro los huevos, la yema y la mantequilla a temperatura ambiente cortada en trocitos.
      • 3
        Trabajar la masa durante 10 minutos y dejar reposar media hora.
      • 4
        Estirar la masa de manera que quede muy fina, de 1/2 mm de grosor.
      • 5
        Cortarla en triángulos de unos 4-5 cm de lado.
      • 6
        En una sartén, poner la mantequilla y la salvia. Añadir la harina de maíz cuando esté caliente y dejar que se dore.
      • 7
        Cocer los blecs por tandas y sacarlos a la sartén cuando floten.
      • 8
        Servirlos con el montasio rallado por encima

      Dificultad: Medio

      Personas: 4

      Los blecs (también conocidos como biechi o bleki) son una deliciosa tradición culinaria de Friuli Venezia-Giulia, situada al noreste de Italia. Se trata de una pasta muy particular, que no tiene una única receta estándar, ya que cada familia tiene su versión propia que se transmite a través de generaciones. Lo que sí que tiene que estar en todas las recetas es la mezcla de harinas, de trigo, grano sarraceno y maíz

      Los blecs se caracterizan por ser muy finos y de forma peculiar, similar a pequeños pañuelos. Su nombre de hecho deriva de los trozos de tela que se utilizaban  para remendar la ropa.

      En cuanto a su preparación, uno de los modos más tradicionales de servir los blecs es con mantequilla, salvia y harina de maíz que se tuesta en la mantequilla y queda crujiente, creando una textura deliciosa.

      Otra opción común es acompañarlos con ragù d’anatra (pato) o con una salsa hecha a base de prosciutto crudo de la zona, lo que les da un sabor auténtico y lleno de carácter regional.

      Al ser una masa grasa, los blecs son realmente agradables de trabajar, ya que tienen una textura suave y flexible, lo que facilita el amasado y el estirado.
      Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta característica grasa puede hacer que la tabla se impregne de grasa al ser manipulada.

      Para evitarlo, es recomendable mezclar los ingredientes en un bol primero y, una vez que la masa esté lista, trasladarla a la tabla para continuar trabajándola. Esta técnica mantiene la tabla más limpia.