Algunas recetas tradicionales son las que acompañan a este tipo de pasta:

  • con ragù d’anatra (ragù de pato)
  • con le sarde (sardinas)
  • con sugo di sarsiccia e pomodoro
  • in salsa ai peperoni rossi
  • con radicchio e pancetta

 

Ingredientes

  • 400 g de harina 00
  • 4 huevos
  • sal

      Dificultad: Medio

      Personas: 6

      Los bigoli son un tipo de pasta tradicional originaria del Véneto, aunque también es popular en el este de Lombardía. Se caracteriza por ser una pasta larga, gruesa y rugosa, similar a un spaghetto, pero con una textura más áspera que le permite retener mejor las salsas y los condimentos. Esta pasta tiene sus raíces en las zonas rurales y ha sido parte de la gastronomía desde los tiempos de la República de Venecia.

      La leyenda cuenta que en 1604, un fabricante de pasta de Padua llamado Abbondanza inventó una máquina para producir pasta larga, y fue autorizado por el municipio a patentarla. Aunque fabricó varios tipos de pasta, fue una especie de espagueti rugoso, llamado posteriormente bigoli, la que se convirtió en la favorita entre los clientes. El nombre «bigoli» podría derivar de la palabra dialectal «bigàt» (oruga) o del latín «bombyx» (gusano), en referencia a su forma alargada.

      A finales del siglo XIX, las familias del noreste de Italia comenzaron a usar el bigolaro, un sencillo utensilio que se fijaba a la mesa y permitía hacer pasta larga sin huevo. La masa pasaba por un troquel rugoso, y luego los bigoli se colgaban en palos para secarlos. Las amas de casa solían preparar grandes cantidades para tener pasta durante toda la semana. Hoy en día, existen variaciones, como los bigoli hechos con harina de alforfón o con huevo.

       

      Algunas recetas tradicionales son las que acompañan a este tipo de pasta:

      • con ragù d’anatra (ragù de pato)
      • con le sarde (sardinas)
      • con sugo di sarsiccia e pomodoro
      • in salsa ai peperoni rossi
      • con radicchio e pancetta

       

      Pasos a seguir

      • 1
        Preparar la masa de manera que quede firme. Formar un volcán con la harina y disponer en el centro los huevos y la sal.
      • 2
        Batir los huevos e ir introduciendo poco a poco la harina. Trabajar la masa durante 10 minutos y dejar reposar media hora.
      • 3
        Si se van a hacer los bigoli con torchio o en máquina, conviene que se quede la masa algo dura, favorece el paso por la máquina.
      • 4
        Si se quieren hacer a mano se trabajaría estirando una pequeña porción de masa con las manos, sobre la tabla, de manera que se obtenga un cordoncillo largo y uniforme.
      • 5
        Para hacerlos con el accesorio de máquina para pasta, tipo marcato por ejemplo, estirar la masa de manera que quede gruesa, y después pasarla por el cortador de bigoli.
      • 6
        Para hacerlos con el torchi, poner la masa en el interior, girar la manivela para que vayan saliendo hacia abajo. Conviene siempre una masa bastante seca.
      • 7
        Cualquiera que sea la forma de hacerlos, pueden secarse y guardarse como pasta seca.

      Algunas recetas tradicionales son las que acompañan a este tipo de pasta:

      • con ragù d’anatra (ragù de pato)
      • con le sarde (sardinas)
      • con sugo di sarsiccia e pomodoro
      • in salsa ai peperoni rossi
      • con radicchio e pancetta

       

      Ingredientes

      • 400 g de harina 00
      • 4 huevos
      • sal

          Pasos a seguir

          • 1
            Preparar la masa de manera que quede firme. Formar un volcán con la harina y disponer en el centro los huevos y la sal.
          • 2
            Batir los huevos e ir introduciendo poco a poco la harina. Trabajar la masa durante 10 minutos y dejar reposar media hora.
          • 3
            Si se van a hacer los bigoli con torchio o en máquina, conviene que se quede la masa algo dura, favorece el paso por la máquina.
          • 4
            Si se quieren hacer a mano se trabajaría estirando una pequeña porción de masa con las manos, sobre la tabla, de manera que se obtenga un cordoncillo largo y uniforme.
          • 5
            Para hacerlos con el accesorio de máquina para pasta, tipo marcato por ejemplo, estirar la masa de manera que quede gruesa, y después pasarla por el cortador de bigoli.
          • 6
            Para hacerlos con el torchi, poner la masa en el interior, girar la manivela para que vayan saliendo hacia abajo. Conviene siempre una masa bastante seca.
          • 7
            Cualquiera que sea la forma de hacerlos, pueden secarse y guardarse como pasta seca.

          Dificultad: Medio

          Personas: 6

          Los bigoli son un tipo de pasta tradicional originaria del Véneto, aunque también es popular en el este de Lombardía. Se caracteriza por ser una pasta larga, gruesa y rugosa, similar a un spaghetto, pero con una textura más áspera que le permite retener mejor las salsas y los condimentos. Esta pasta tiene sus raíces en las zonas rurales y ha sido parte de la gastronomía desde los tiempos de la República de Venecia.

          La leyenda cuenta que en 1604, un fabricante de pasta de Padua llamado Abbondanza inventó una máquina para producir pasta larga, y fue autorizado por el municipio a patentarla. Aunque fabricó varios tipos de pasta, fue una especie de espagueti rugoso, llamado posteriormente bigoli, la que se convirtió en la favorita entre los clientes. El nombre «bigoli» podría derivar de la palabra dialectal «bigàt» (oruga) o del latín «bombyx» (gusano), en referencia a su forma alargada.

          A finales del siglo XIX, las familias del noreste de Italia comenzaron a usar el bigolaro, un sencillo utensilio que se fijaba a la mesa y permitía hacer pasta larga sin huevo. La masa pasaba por un troquel rugoso, y luego los bigoli se colgaban en palos para secarlos. Las amas de casa solían preparar grandes cantidades para tener pasta durante toda la semana. Hoy en día, existen variaciones, como los bigoli hechos con harina de alforfón o con huevo.

           

          Algunas recetas tradicionales son las que acompañan a este tipo de pasta:

          • con ragù d’anatra (ragù de pato)
          • con le sarde (sardinas)
          • con sugo di sarsiccia e pomodoro
          • in salsa ai peperoni rossi
          • con radicchio e pancetta