Ingredientes

  • 780 g de harina 00
  • 500 ml de agua
  • 10 g de levadura fresca
  • 20 g de sal
  • 15 g de azúcar
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra

      Dificultad: Medio

      Personas: 5

      Esta receta la aprendí en un curso de pizza en la ciudad de Bolonia, impartido por un pizzaiolo napolitano, aunque no recuerdo su nombre. Aprovechando una mañana libre, encontré este curso que me llamó mucho la atención. Aunque ya había trabajado antes con otras masas de pan, lo cierto es que la masa de pizza tiene características únicas: su forma de trabajarse, sus tiempos de reposo y, por supuesto, la manera en que se cocina.

      La pizza es un plato internacional, pero también uno de los que más fácilmente puede decepcionarte si no se hace correctamente.

      Es ideal prepararla en un horno de leña, como el de la foto que ves abajo, ya que este tipo de horno alcanza temperaturas que los hornos convencionales no logran. Y es que lo que necesita la pizza, además de un buen amasado y reposo, es un calor intenso que permita que se cocine rápidamente, haciendo que la masa se eleve de forma casi inmediata gracias a esa temperatura.

      Pasos a seguir

      • 1
        Disolver lo primero en el agua a temperatura ambiente la sal y el azúcar.
      • 2
        Incorporar la levadura y mezclar. Cuanto menos levadura se ponga, más tardará en crecer la masa, pero la masa crecería lo mismo. Aquí la cantidad de levadura va a depender de la prisa que tengamos. Si tenemos suficiente tiempo, poner 5 g.
      • 3
        Incorporar 500 g de la harina y mezclar bien.
      • 4
        Añadir entonces el aceite e incorporarlo.
      • 5
        Poner el resto de la harina y amasar bien, para que el gluten se vaya desarroyando. Se pueden dejar tiempos de reposo para que la masa relaje, el amasado será más efectivo.
      • 6
        Dejar la masa en un recipiente hermético o cubierta con un paño, durante unas 3 horas. El tiempo aquí va a depender tanto de la levadura que hayamos puesto como de la temperatura ambiente. A más frío y menos levadura, necesitaremos más tiempo. Debe al menos doblar el volumen.
      • 7
        Pasado el tiempo de reposo, cortar porciones de unos 270 g , salen 5 (o pesar la masa y dividir en partes iguales). Bolear la masa, de manera que se tense y queden bolas.
      • 8
        Dejar a reposo otras 3 horas antes de dar la forma de pizza. Es posible dejar en frío durante más tiempo. Aquí también depende del tiempo que vayan a estar en frío si metemos las bolas inmediatamente o las dejamos levar ligeramente. Por ejemplo, si las pensamos dejar 24 horas, no es necesario que crezca la masa a temperatura ambiente.
      • 9
        Para dar forma a la pizza, poner harina sobre el banco de trabajo. Presionar la bola desde el centro hacia afuera con los dedos índice, corazón y anular de ambas manos, en tres movimientos.
      • 10
        Girar la masa y repetir la operación hasta que nos quede un borde alrededor de la masa.
      • 11
        Con ambas manos, hacer giros en el centro de la pizza para que se vaya agrandando, dejando colgar la masa en el banco de trabajo para ayudar.
      • 12
        Como ingredientes base, dos cucharadas de tomate casero, mozzarella y unas hojas de albahaca fresca y tendrás una margheritta. Puedes hacer la pizza que más teguste.
      • 13
        Para el horneado: el horno debe estar 1 hora a máxima temperatura y si es posible con una piedra que ayude a tener más calor.
      • 14
        Pasar la pizza a una pala de madera en un movimiento rápido. Ajustar la forma sobre la pala.
      • 15
        Introducir la pizza en el horno y, si este está muy caliente, estará dorada en pocos minutos.

      Ingredientes

      • 780 g de harina 00
      • 500 ml de agua
      • 10 g de levadura fresca
      • 20 g de sal
      • 15 g de azúcar
      • 40 ml de aceite de oliva virgen extra

          Pasos a seguir

          • 1
            Disolver lo primero en el agua a temperatura ambiente la sal y el azúcar.
          • 2
            Incorporar la levadura y mezclar. Cuanto menos levadura se ponga, más tardará en crecer la masa, pero la masa crecería lo mismo. Aquí la cantidad de levadura va a depender de la prisa que tengamos. Si tenemos suficiente tiempo, poner 5 g.
          • 3
            Incorporar 500 g de la harina y mezclar bien.
          • 4
            Añadir entonces el aceite e incorporarlo.
          • 5
            Poner el resto de la harina y amasar bien, para que el gluten se vaya desarroyando. Se pueden dejar tiempos de reposo para que la masa relaje, el amasado será más efectivo.
          • 6
            Dejar la masa en un recipiente hermético o cubierta con un paño, durante unas 3 horas. El tiempo aquí va a depender tanto de la levadura que hayamos puesto como de la temperatura ambiente. A más frío y menos levadura, necesitaremos más tiempo. Debe al menos doblar el volumen.
          • 7
            Pasado el tiempo de reposo, cortar porciones de unos 270 g , salen 5 (o pesar la masa y dividir en partes iguales). Bolear la masa, de manera que se tense y queden bolas.
          • 8
            Dejar a reposo otras 3 horas antes de dar la forma de pizza. Es posible dejar en frío durante más tiempo. Aquí también depende del tiempo que vayan a estar en frío si metemos las bolas inmediatamente o las dejamos levar ligeramente. Por ejemplo, si las pensamos dejar 24 horas, no es necesario que crezca la masa a temperatura ambiente.
          • 9
            Para dar forma a la pizza, poner harina sobre el banco de trabajo. Presionar la bola desde el centro hacia afuera con los dedos índice, corazón y anular de ambas manos, en tres movimientos.
          • 10
            Girar la masa y repetir la operación hasta que nos quede un borde alrededor de la masa.
          • 11
            Con ambas manos, hacer giros en el centro de la pizza para que se vaya agrandando, dejando colgar la masa en el banco de trabajo para ayudar.
          • 12
            Como ingredientes base, dos cucharadas de tomate casero, mozzarella y unas hojas de albahaca fresca y tendrás una margheritta. Puedes hacer la pizza que más teguste.
          • 13
            Para el horneado: el horno debe estar 1 hora a máxima temperatura y si es posible con una piedra que ayude a tener más calor.
          • 14
            Pasar la pizza a una pala de madera en un movimiento rápido. Ajustar la forma sobre la pala.
          • 15
            Introducir la pizza en el horno y, si este está muy caliente, estará dorada en pocos minutos.

          Dificultad: Medio

          Personas: 5

          Esta receta la aprendí en un curso de pizza en la ciudad de Bolonia, impartido por un pizzaiolo napolitano, aunque no recuerdo su nombre. Aprovechando una mañana libre, encontré este curso que me llamó mucho la atención. Aunque ya había trabajado antes con otras masas de pan, lo cierto es que la masa de pizza tiene características únicas: su forma de trabajarse, sus tiempos de reposo y, por supuesto, la manera en que se cocina.

          La pizza es un plato internacional, pero también uno de los que más fácilmente puede decepcionarte si no se hace correctamente.

          Es ideal prepararla en un horno de leña, como el de la foto que ves abajo, ya que este tipo de horno alcanza temperaturas que los hornos convencionales no logran. Y es que lo que necesita la pizza, además de un buen amasado y reposo, es un calor intenso que permita que se cocine rápidamente, haciendo que la masa se eleve de forma casi inmediata gracias a esa temperatura.