Ingredientes

  • 400 g de sémola de trigo duro
  • 1 cucharada de pimentón de la Vera
  • 200 ml de agua

      Dificultad: Medio

      Personas: 4

      En mi afán por incorporar productos españoles en la pasta fresca, no dudé en utilizar el pimentón de la Vera, un ingrediente esencial en nuestros guisos tradicionales. Su sabor ahumado y profundo no solo enriquece la pasta, sino que también combina a la perfección con salsas contundentes a base de carnes. El pimentón de la Vera es ideal para dar un toque único a platos sencillos, transformándolos en auténticas delicias. Al combinarlo con salsas como las que se hacen a base de embutidos, se logra una fusión de sabores que evoca los guisos tradicionales españoles. Además, su vibrante color hace que la pasta resulte aún más atractiva.»

      El Pimentón de la Vera tiene sus orígenes en el siglo XVI, cuando los conquistadores españoles trajeron el pimiento desde América. Se cultiva en la región de La Vera, en Cáceres, donde se caracteriza por su proceso tradicional de secado al aire y ahumado con leña de roble, lo que le da un sabor único. A lo largo de los siglos, el pimentón de La Vera se consolidó como un producto de prestigio, y en 1990 obtuvo la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.). Se produce en tres variedades: dulce, agridulce y picante, y es un ingrediente clave en la gastronomía española e internacional. Hoy, sigue siendo un símbolo de la región y un producto muy valorado a nivel mundial.

      Pasos a seguir

      • 1
        Disponer la sémola en la tabla en forma de volcán
      • 2
        Añadir en el centro el pimentón de la Vera
      • 3
        Ir introduciendo el agua poco a poco usando un tenedor para evitar mancharnos las manos en exceso. Incorporar poco a poco la sémola para ir creando la masa.
      • 4
        Trabajar la masa durante 10 minutos hasta que la superficie se muy lisa y uniforme.
      • 5
        Dejar reposar la masa durante 30 minutos sin ponerle nada de sémola ni de harina.
      • 6
        Esta masa se podría estirar con rodillo o usar para hacer otras formas com fusilli, cavatelli, etc.

      Ingredientes

      • 400 g de sémola de trigo duro
      • 1 cucharada de pimentón de la Vera
      • 200 ml de agua

          Pasos a seguir

          • 1
            Disponer la sémola en la tabla en forma de volcán
          • 2
            Añadir en el centro el pimentón de la Vera
          • 3
            Ir introduciendo el agua poco a poco usando un tenedor para evitar mancharnos las manos en exceso. Incorporar poco a poco la sémola para ir creando la masa.
          • 4
            Trabajar la masa durante 10 minutos hasta que la superficie se muy lisa y uniforme.
          • 5
            Dejar reposar la masa durante 30 minutos sin ponerle nada de sémola ni de harina.
          • 6
            Esta masa se podría estirar con rodillo o usar para hacer otras formas com fusilli, cavatelli, etc.

          Dificultad: Medio

          Personas: 4

          En mi afán por incorporar productos españoles en la pasta fresca, no dudé en utilizar el pimentón de la Vera, un ingrediente esencial en nuestros guisos tradicionales. Su sabor ahumado y profundo no solo enriquece la pasta, sino que también combina a la perfección con salsas contundentes a base de carnes. El pimentón de la Vera es ideal para dar un toque único a platos sencillos, transformándolos en auténticas delicias. Al combinarlo con salsas como las que se hacen a base de embutidos, se logra una fusión de sabores que evoca los guisos tradicionales españoles. Además, su vibrante color hace que la pasta resulte aún más atractiva.»

          El Pimentón de la Vera tiene sus orígenes en el siglo XVI, cuando los conquistadores españoles trajeron el pimiento desde América. Se cultiva en la región de La Vera, en Cáceres, donde se caracteriza por su proceso tradicional de secado al aire y ahumado con leña de roble, lo que le da un sabor único. A lo largo de los siglos, el pimentón de La Vera se consolidó como un producto de prestigio, y en 1990 obtuvo la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.). Se produce en tres variedades: dulce, agridulce y picante, y es un ingrediente clave en la gastronomía española e internacional. Hoy, sigue siendo un símbolo de la región y un producto muy valorado a nivel mundial.